El arte de jugar a las damas – 3

NOTAS DE CAMPO – JUANJO VALIÑAS

Baserri Tartessos – Semana 1

Sesión de male bonding (establecimiento de vínculos afectivos entre varones) por la noche en Bilbao: Gebara, João, Xuan, y yo (el Dr von Storgen decidió quedarse unos días más en los Gorbals haciendo un estudio sobre la frenología del comportamiento delictivo en las clases bajas escocesas). Hice amago de invitar también a los piesenpolvorosa masculinos, pero aparentemente tienen un status muy auxiliar en el grupo y no son considerados interlocutores (i.e. hormigas obreras).. De hecho, incluso son resentidos por su “intrusión” en el caserío y sólo son tolerados como fuente de ingresos en subvenciones y como mano de obra (sumamente) barata).

La sesión de male bonding, desarrollada en un bar de pintxos bastante malo (NOTA AL MARGEN: y ya es complicado encontrar bares de pintxos malos en Bilbao), consistió esencialmente en la impartición de conocimientos por parte de Gebara a sus acólitos. Estos conocimientos fueron principalmente de dos tipos:

(a) La obsesión (reciente) de Gebara con el juego de las damas. Nos estuvo contando su historia, las, según él, sutiles variantes entre las distintas versiones regionales (Las Vauriens, Lasca, Tiers, Shashki, Poddavki, las damas argentinas las damas armenias, etc.) y cómo son un reflejo de las idiosincrasias generadas por el nacionalismo centralista y opresor. Afirmó además que sus múltiples combinaciones sirven para aclarar ideas respecto a la estrategia personal y corporativa, de meditación, e incluso como filosofía vital. CITAS: Es obligatorio comerse al otro. Ése es el meollo; ¿Veis? La dama llega a ser reina moviéndose siempre en diagonal y comiéndose a sus contrincantes. Como en la vida misma. 

Luego comenzó a garabatear diagramas de diversas posiciones en servilletas de papel y confieso que entre los zuritos y la falta de interés del tema, no tengo ni idea de qué estuvo hablando.

(b) El segundo tema de conversación (ya bien avanzados en los zuritos y habiendo pasado al Rioja) fueron las mujeres. Se confirma la estructura de harén del grupo, con el añadido de que los machos omicron (eunucos) obtienen una vivencia vicaria de las hazañas amorosas del macho alfa a través de la narrativa. Gebara empezó hablando de las ventajas de trabajar con mujeres con las que has mantenido una relación. Según él, lo bueno es que “siempre puedes volver a por más si hace falta” (la analogía que dio es la de una gasolinera abierta las 24 horas). Muy borracho ya, afirmó que “el truco consiste en tenerlas siempre con ganas” – con lo cual aparentemente se refería a que en el grupo se mantienen un régimen de abstinencia sexual continua para todos excepto el líder. (NOTA: oficialmente Bel tiene pareja, pero nadie parece haberle visto jamás). Bel fue su principal pareja y sigue siendo la mujer más importante en la estructura (no queda claro si sigue teniendo una función sexual). Gebara mantiene múltiples relaciones y escarceos con mujeres ajenas al grupo, que luego trata de incluir, con mayor o menor grado de resistencia de las mujeres del grupo (existe una larga historia de mujeres que Gebara intentó incluir en Tartessos pero fueron sonoros fracasos: descritas como “esas putas”).

La última adquisición fue Adriana. Al preguntarle, afirmó: Ya sé que es un cardo y no tiene medio polvo, pero nos conviene. Además, las chicas inseguras son mucho más fáciles y puedes hacer lo que quieras. 

También se confirma nuestra hipótesis de que Maribel cumple un papel de “rueda de repuesto”: su descripción de ella fue Siempre está si no hay otra cosa mejor. 

Mencionó además su historial de divorcios (2), y, como esparábamos, mostró interés claramente sexual por Anya.

La autoexaltación del líder durante la conversación incluyó además la degradación verbal de los demás varones. João (que, aparentemente, tiene una esposa en algún lado) fue objeto de burla por “haberse casado de niño, como todos los panchitos”. Xuan fue objeto de burla por “ser tan patético que no tienes con quien salir y pretendes salir con nosotros siempre y que te resolvamos la vida personal. ¿Qué quieres, que te demos de follar también?” Finalmente, Gebara cuestionó mi orientación sexual, afirmando que soy demasiado amable con las mujeres del grupo, cuestionando si soy homosexual, y diciendo que “tendremos que encontrarte novio… Algún aizkolari fornido”.

La reacción de João fue de total sumisión, incluso llegando a agachar la cabeza. Xuan parecía impávido (Sandra y ella parecen haber adoptado esta actitud sistemáticamente).

NOTA A MANO: porque soy un profesional, pero le hubiera dado de hostias.

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Un pensamiento en “El arte de jugar a las damas – 3

Delibera, aunque sea banal

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