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Comuneros somos

¡Albricias! Ya sabemos a qué demonios se han estado dedicando los tartesios desde su ignominiosa salida por patas desde que los corrieron a gorrazos desde que se acabó el chupar de la teta pública desde que dejaron su sede de Bilbao y luego Gijón (donde nunca tuvieron sede, sino que gorronearon de amigos, as usual). Ellos afirmaron que se iban de Gijón en enero porque en ese ayuntamiento son unos antisemitas, cuando el hecho es que dijeron en público que estaban en Madrid ya en octubre del año pasado, y fuentes de la Gran Cábala Secreta de la IndianoWatch saben a ciencia cierta que llevaban en la Capital del Mal desde junio 2015.

Teniendo en cuenta que los tartesios no tienen proyectos desde aquella malhadada Anchoa que luego se convirtió en Granada, son muchos meses de tocarse las narices tiempo para trabajar. Así que el resultado debe de haber sido glorioso. Y efectivamente lo ha sido.

¿Cuál es el resultado de la labor tartesia todos estos meses?

HAN ESCRITO UN MANIFIESTO.

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Objetivos a 50 años

Hoy echamos la vista atrás y recordamos los grandes éxitos. No los nuestros, los tartesios. Es que hace poco volvimos a toparnos con esta entrada de la Posta de Tartessos sobre su futuro a 50 años (incluimos la parte interesante abajo por si el Amado Líder en su sabiduría decide reescribir la historia):

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Iteraciones tartesias

Lo confesamos: es que nos da pereza. Actualizar este blog, queremos decir. No porque nos cueste escribir ni nada parecido – es básicamente porque lo de los tartesios es siempre la misma historia. Y cuando ya has estado presente en unas cuatro o cinco repeticiones de la historia – como lo hemos estado los miembros de la Indiano Watch, aka la Asociación de Damnificados por David de Ugarte Ismael Gebara, llega un punto en que la cosa empieza a parecerse al Día de la Marmota.

Pero éste es un blog de vocación de servicio. Así que, para los no iniciados, aquí van las últimas noticias sobre los tartesios. Por llamarlas de algún modo, porque con los tartesios nunca hay noticias de verdad – meramente variaciones sobre el mismo tema, a saber, la chifladura egomaníaca y la soberbia estúpida de Gebara:

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¡Porra tartesia!

Estimados lectores, en la Gran Cábala Secreta de la IndianoWatch estamos en pleno frenesí predictivo. Es decir, estamos haciendo apuestas sobre cuál será el curso de la desquiciada deriva tartesia este año ahora que regresan a Mordor, digo a Madrid.

Así que pensamos que tal vez querrían participar en nuestra porra. Las preguntas clave de momento son éstas:

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Back to Mordor

¡Que los Tartesios vuelven a Mordor!  Osea, a Madrid. Por lo visto, es que sienten “la inminencia de un Renacimiento”:

En el ecuador del año tomamos una decisión vital e institucionalmente estratégica: (re)ubicar en Madrid la base principal indiana. La acogida fue sorprendentemente cálida, y no solo porque estábamos en pleno verano. La capital peninsular, no deja de ser un hub y un lugar donde, aunque solo sea por ser lugar de paso e intercambiador de transportes, el alcance se multiplica.

Volver allí donde muchos de nosotros nos conocimos, donde la comunidad creció y se desarrolló durante muchos años y donde nuestras redes seguían buscando la luz como enredaderas, fue una forma de renacimiento para esta comunidad de mercaderes que ha encontrado este año un lugar donde anclar su barco, una isla llena de puentes en una suerte de archipiélago donde nadie dice ser «de aquí» y si lo hace no lo dice con mucha convicción.

Hm. Deconstruyamos esto, porque tiene mucha miga.

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El garaje de la Anchoa. Digo de la Granada. Lo que sea

Qué bonito es el sitio de la Anchoa. Digo de la Granada. Osea, el Club Indiano. Osea, lo que sea que sea eso que se ha montado Gebara ahora para difundir la buena nueva cooperativista de la economía de la abundancia que viene y los nuevos futuros de las rentas disipadas y la sharing economy y la web social federal y vivir arrebatados por el cambio. Osea, para sacar pasta a incautos. Otra vez.

Tan bonito, que hasta han incluido un “quiénes somos” como cualquier sitio web corporativo, en el que dicen de qué van. Fíjense, fíjense:

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