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Que les monto un suarmin que se van a cagar

Oseáse, un swarming. ¿Se acuerdan? ¿Eso que – supuestamente – montó Gebara el 13M para acabar cargándose él solito el gobierno de Aznar? ¿Las ciberturbas y todo eso?

Pues nuestras fuentes nos informan de que los tartesios están en plena campaña para montar otro suarmin, esta vez contra Booking, el sitio web de reserva de hoteles.

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Comuneros somos

¡Albricias! Ya sabemos a qué demonios se han estado dedicando los tartesios desde su ignominiosa salida por patas desde que los corrieron a gorrazos desde que se acabó el chupar de la teta pública desde que dejaron su sede de Bilbao y luego Gijón (donde nunca tuvieron sede, sino que gorronearon de amigos, as usual). Ellos afirmaron que se iban de Gijón en enero porque en ese ayuntamiento son unos antisemitas, cuando el hecho es que dijeron en público que estaban en Madrid ya en octubre del año pasado, y fuentes de la Gran Cábala Secreta de la IndianoWatch saben a ciencia cierta que llevaban en la Capital del Mal desde junio 2015.

Teniendo en cuenta que los tartesios no tienen proyectos desde aquella malhadada Anchoa que luego se convirtió en Granada, son muchos meses de tocarse las narices tiempo para trabajar. Así que el resultado debe de haber sido glorioso. Y efectivamente lo ha sido.

¿Cuál es el resultado de la labor tartesia todos estos meses?

HAN ESCRITO UN MANIFIESTO.

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Back to Mordor

¡Que los Tartesios vuelven a Mordor!  Osea, a Madrid. Por lo visto, es que sienten “la inminencia de un Renacimiento”:

En el ecuador del año tomamos una decisión vital e institucionalmente estratégica: (re)ubicar en Madrid la base principal indiana. La acogida fue sorprendentemente cálida, y no solo porque estábamos en pleno verano. La capital peninsular, no deja de ser un hub y un lugar donde, aunque solo sea por ser lugar de paso e intercambiador de transportes, el alcance se multiplica.

Volver allí donde muchos de nosotros nos conocimos, donde la comunidad creció y se desarrolló durante muchos años y donde nuestras redes seguían buscando la luz como enredaderas, fue una forma de renacimiento para esta comunidad de mercaderes que ha encontrado este año un lugar donde anclar su barco, una isla llena de puentes en una suerte de archipiélago donde nadie dice ser «de aquí» y si lo hace no lo dice con mucha convicción.

Hm. Deconstruyamos esto, porque tiene mucha miga.

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La Anchoa se hace Granada. O Club. O algo

[Anochecer en el kibbutz glam de los tartesios. El Amado Líder, tras su opípara cena y su pipa de las diez, está de un humor espléndido y expansivo. Las concubinas y el Indiesito y señora, que se quedaron con hambre tras su considerablemente menos opípara cena de patatas duras, están de un humor menos espléndido, pero expectantes. El Profeta del Amanecer de la Anchoa tiene un anuncio que realizar].

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Pies en polvorosa. Otra vez

Fuentes confidenciales advierten a la Gran Cábala Secreta de que no existe entre el Señor Gebara, Tartesos y Phantomaki (es decir, todo lo que tiene que ver con Lankide y el Club de las Relaciones Novedosas) ninguna relación. El tono de nuestros informantes revela una profunda distancia emocional e intelectual con los muchachos de la orden del perejil (hay que ser giliflautas para ponerse perejil en el ojal) que nos vendieron un proyecto primero para ganar dinero, después de profundo (¡ja!) calado social que iba a ser la réplica de la CIA y que iba a revolucionar a las pymes. Resultados de cachondeo, clientela irrelevante y purgas varias han terminado donde todo lo demás y donde este medio advirtió: en otra broma pesada del Pequeño Timonel y sus acólitas. En femenino, porque el acólito sirve los cafés. Y van unas cuantas.

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Bazar ha muerto, viva el… ¿GNU?

¿Se acuerdan de Bazar? Sí, hombre, aquel fantástico Facebook para empresas software libre que los tartesios iban a desarrollar como parte del proyecto Serum y que al final no quedó en nada, pese al pastón que el alto, altísimo banquero vasco invirtió.

Los tartesios jamás dieron una explicación oficial de qué pasó con aquel portento de la programación libre. Hasta ahora.

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